¿Cuántas veces me han preguntado qué es cada uno de ellos? 

Consciente, subconsciente, inconsciente… menudo juego de palabras.

Y a base de explicarlo y aclararlo una y otra vez, he llegado a una forma de explicarlo que la mayoría de la gente entiende y le resulta útil, así que, si eres de los que tiene la duda, aquí va mi explicación favorita.

CONSCIENTE: Es la parte del pensamiento donde tenemos puesta la atención. Lo que pensamos, lo que estamos decidiendo, lo que hacemos de manera atenta. Es la parte de mí que en este momento elije las ideas que quiero transmitir.

SUBCONSCIENTE: Es la parte del pensamiento que podemos hacer de manera automática, que no requiere de atención consciente. Cuando aprendo algo nuevo pongo la máxima atención, lo hago conscientemente. Una vez que lo he aprendido y lo he convertido en algo automático, ya puedo hacerlo mientras pongo mi atención en otras cosas que la requieren. No tengo que pensar en qué teclas pulsar para escribir estas palabras, lo hago en automático. Cuando voy conduciendo voy atento a la calle que busco y al tráfico, no a como mover manos y pies para manejar el coche. Lo hago automáticamente, Subconscientemente. El Subconsciente es extremadamente potente en cuanto a su capacidad de hacer cosas, solo tiene el pequeño problema de que no somos plenamente conscientes de lo que estamos haciendo en automático. Su principal ventaja es precisamente su principal peligro.

INCONSCIENTE: Es el gran almacén de información con la que cuento para vivir. Todo aquello que sé, que recuerdo, que he vivido, lo que me dijeron, lo que leí, lo que vi, etc… Es, por tanto, un almacén de datos, una inmensa biblioteca. El uso de esos datos los hará mi consciente y subconsciente. Esto es solo el conjunto de informaciones. Nada más y nada menos.

Entonces, por ejemplo, cuando aprendo a conducir tengo que poner plena consciencia en ello. Qué marcha llevo, cuanto piso el acelerador, cuando piso el freno, miro a los espejos para ver quien viene detrás, miro hacia adelante para ver el color del semáforo… es una locura. Voy torpe, sobrecargado de trabajo consciente. Mi atención tiene que saltar de un lado a otro.

Pero cuando llevo ya un tiempo conduciendo soy capaz de hacer todo eso en automático, de manera Subconsciente. Mi atención consciente ya la puedo dedicar en otras cosas, como averiguar dónde está la calle que busco, hablar con mi acompañante, etc. Y el inconsciente es el conjunto de datos sobre cómo manejar el coche, como circular por las calles, lo que significan las señales, el camino que recuerdo, etc.

Hay otros autores que usan esos tres nombres para cosas distintas, sobre todo mezclando subconsciente con inconsciente, y de ahí vienen las principales confusiones con este tema.

Como decía un gran maestro de Reiki: <<Yo no sé cuál es la versión mejor, yo solo te explico la mía>>

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