Seguramente a tí, como a mí en su momento, te han contado un montón de cosas sobre la Hipnosis que, básicamente, son falsas.

Que si el Hipnotizador tiene poderes, que si con una orden suya te duermes y pierdes la consciencia, que si no recuerdas nada cuando despiertes…

Todos esos mitos de la Hipnosis nos acompañan desde hace más de 100 años. Afortunadamente, se han ido revelando como falsos, porque en la realidad no ocurre así. ¡Afortunadamente! Y es que eso no sería bueno ni siquiera para el que hipnotiza, porque supondría que tiene el poder por encima del otro, lo cual nunca ha tenido buenas consecuencias. Supondría que toda la responsabilidad de lo que ocurra durante y después de la sesión sería suya, y eso tampoco ayuda.

Supondría también que al finalizar la sesión habría que contarle todo de nuevo… y que habría que asegurar de algún modo que nada inapropiado iba a ocurrir durante la sesión antes de empezar, y demostrarlo al finalizar. Eso es, afortunadamente (como digo), innecesario. Porque durante una sesión de Hipnosis nadie se duerme, y de hecho si se duerme hay que despertarlo, porque si no el hipnotizador se queda solo en la sesión mientras el otro disfruta de su siesta. Porque al estar consciente, eres tú el que toma decisiones, el que recupera recuerdos, el que hace cambios en tu vida.

Y eso significa que también recuerdas todo lo importante que has hecho, todo lo relevante. Sobre estos puntos, y muchos otros, os iré hablando en próximas entradas del Blog. Llevo ya bastantes años usando la hipnosis en mí mismo, en otras personas que acuden a mi consulta y también enseñando a hipnotizar y a usar la Hipnosis tanto en consulta como en otros usos muy interesantes que os iré contando de la Hipnosis Directa Regresiva -HDR-.

Así que sirva esta entrada de declaración de intenciones y te espero en próximas entradas.

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