La Hipnosis como tal, que se sepa, se lleva usando desde hace al menos 3500 años. Ya en un papiro médico egipcio fechado durante el reinado de Amenhotep I (1500 ac) se describen técnicas y estados reconocibles como hipnóticos. Griegos, persas, romanos, todos aquellos que han puesto su atención en desarrollar un modo de sanar a las personas han llegado, de un modo u otro, a lo que hoy llamamos hipnosis.

Por otro lado, y esto es muy interesante, también aquellos que trataban de relacionarse con los dioses, chamanes, oráculos y místicos llegaron a técnicas similares.

Algo hay cuando tantos ríos suenan…

Diferentes etapas del pensamiento humano, diversas concepciones de la relación de las personas con la divinidad y con el universo han evolucionado una tras otra, sin embargo, los modos que se han revelado más eficaces hay sido similares a lo largo del tiempo.

La mayoría de ellos tienen unos puntos en común:

  • Lograr centrar la mente en algo muy concreto
  • Dejar el cuerpo en un segundo plano de atención
  • Reducir el ruido mental que te distrae y te dispersa
  • Reducir las limitaciones con las que vives habitualmente

Y cuando esto se consigue, de repente se abre ante ti la puerta a un mundo maravilloso donde puedes hacer cosas extraordinarias que antes creías imposibles. Encontrar el origen de tus problemas, viajar a tu pasado para revivir escenas, ver con claridad donde antes había niebla, percibir tu riquísimo mundo interior y comunicarte con el inmenso mundo exterior que te rodea.

Esto lo puedes llegar a lograr tras muchos años de disciplinada meditación, respiraciones y vida contemplativa, como hacen yoguis, monjes y místicos. Reconozcámoslo: Para esto hay que valer.

La hipnosis, sin embargo, es el conocimiento que te permite lograr ese estado tan especial de un modo rápido.

Son las técnicas que hacen que casi cualquier persona logre alcanzar temporalmente esos estados, durante el tiempo que dura la sesión hipnótica, de modo que pueda aprovechar los inmensos beneficios que de otro modo estarían fuera de su alcance.

Y ¿Qué es entonces la Hipnosis Directa Regresiva -HDR-?

Pues la HDR es la evolución de todos estos siglos de historia. Es el fruto de tomar los planteamientos que llevan 25 siglos funcionando, las técnicas más depuradas, confrontar todo esto con los más recientes conocimientos psicológicos sobre el funcionamiento de la mente y con la sabiduría, digamos, espiritual.

O lo que es lo mismo, aprovechar lo mejor de la Hipnosis clásica a la luz de lo que hoy conocemos sobre el Ser Humano y el mundo en el que vive.

Y el resultado, la HDR, es hoy por hoy el modo más eficaz de hacer Hipnosis, por que ahora sabemos realmente qué está pasando cuando aplicas las técnicas (el mundo de la Hipnosis clásica aún arrastra muchas creencias antiguas, mitos y tabúes desde el Siglo XIX).

Y eso hace que puedas entender a la persona que vas a hipnotizar mejor que otros, que puedas crear una sesión personalizada para ella y que, por tanto, tengas todo de tu parte para que la sesión funcione perfectamente y logres tus objetivos.

Si quieres aprender Hipnosis, puedes empezar AQUÍ.

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